Mi primer día de chicas

16 may

pinzaaaargh

¿Sabes? hay un momento en la vida de todo hombre que debe ceder a la presiones por parte de su chica y por que no decirlo, de su propia madre: el día de su boda.

Hasta ese viernes, todo lo habíamos llevado a la par, decisiones compartidas que en breve disfrutaremos mucho, entre las que se encontraba una limpieza de cutis (ahora es cuando VIFREE se convierte en un blog de tendencias de moda… ¡glup!) con la que estaba de acuerdo ¡qué demonios un día es un día!

Imagina, viernes a las 11:00 de la mañana en un peluquería de mujeres, momento en el que mi testosterona huye como alma que lleva el diablo y me deja ahí en medio con menos voluntad que un perrete chico. Me presentan a la peluquera y en ese momento un rápido cruce de miradas entre mi futura y mi madre se acaba convirtiendo en un pregunta que no va en ningún momento dirigida a mi “¿le podrías hacer un poco la cejas?”. Juro que no sé quién de las dos fue, lo único que tengo claro es que jamás formé parte de esa conversación, únicamente la encargada de hacerlo dijo “por supuesto” y yo callado, me dejé llevar, mientras mi testosterona se tomaba otro botellín de Mahou en algún bar de la zona leyendo el Marca.

Una vez tumbado, no había forma digna de escapar y sólo cruzaba los dedos para no parecerme después a un concursante de myhyv con ese aspecto que da cosica. Y entonces noto el calorcito de la cera sobre mi ceja izquierda, y me parece que no es para tanto. Luego, unos ligeros golpecitos con los dedos a modo de masaje y pienso que es agradable, entonces…

¡¡¡¡¡¡RAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!!!!! MADREDELAMORHERMOSOOOOO QUÉ DOLOR.

“…y por un instante me siento como una chica más, comparto una milésima de lo que sufrís y me uno en el cosmos con todas siendo solo una, respiro y…”.

¡¡¡¡¡¡RAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!!!!! ¡¡¡MADREDELAMORHERMOSOOOOOOOO OTRA VEZ!!!

“y vuelvo a hermanarme con todas y no sé si las lágrimas son de emoción o de dolor, pero parece que todo acaba”.

Así se lo confesé a la peluquera y sonrió, imagino que pensaba que aún me quedaba la extracción y que esto no había acabado.

Una vez terminó con el resto del tratamiento, me miré al espejo y el resultado me dejó más tranquilo. Nos despedimos y ya fuera, mi testosterona salió a mi encuentro, nos dimos un abrazo fuerte (de esos de tíos) y nos entraron muchas ganas de ver jugar a mi Atleti la final de la Copa del Rey, rodeado de hinchas y pedirme una cerveza helada… ¿o tal vez una caipi de fresa?. Yo que sé.

Me gusta la gente que vuela libre.

13 may

Reblogueado desde Ladyturuleta:

Me gusta vifree.

Y me gusta porque supo hacer, en estos tiempos, con estos egos, con tanta mierda.

Mejillón era un creativo feliz. Un día, después de 16 años de consagrada carrera dentro de publi, el podre sistema que está arrasándolo todo, también llegó a su batea. Le quitaron la concha.

Sin su protector contra predadores y desecación, éste simpático molusquito quedó abandonado a su suerte, o no?

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Una amiga buena escribe cosas mu' bonicas de este blog y me hace mucha ilusión compartirlo. Laura, me has dejado turuleto. Gracias desde el fondo... del mar

Pan de lujo: dámelo y dime listo

8 may

patetesPan: blanco, de leña, de queso, de aceite, de tomate, de cebolla, de hogaza, brioche, de centeno, con aceitunas…

De lujo: la decoración, la iluminación, los patos gigantes, los tomates semisecos (impresionantes), la terrina de foie sobre sobaos pasiegos (en serio, no me he vuelto loco, desde esa noche imprescindibles), el revuelto de carabineros (sabroso), la tarta de queso y jengibre (ricaaaaaaa), las raciones generosas para compartir con los que tengas la fortuna de disfrutar la mesa, el servicio agradable, el ambiente, su precio más que razonable.

Pan de lujo (Jorge Juan 20, Madriz) se acaba de convertir, por derecho propio, en uno de esos sitios que hay que repetir para seguir descubriendo todo lo que ofrece su carta y confirmar que esta antigua fábrica de pan es un lujo al alcance. Así da gusto enfilar la primavera.

¿Con quién ir? con tu pareja, con amigos, de noche ¿por cuánto? de 35 a 45 euros sobre todo si eres de los que piensan que compartir es vivir (y probar)

Mür Café: sorprénde(te)

30 abr

una café con vistasOs propongo un pequeño acertijo ahora que tenemos un hueco en esta vida loca: ¿Cuál crees que es el motivo por el que una vez que pasamos la tarde en el Mür Café (Plaza Cristino Martos, 2 , Madriz) decidimos volver pronto?

- Está en una de las zonas por descubrir que es Conde Duque.

- Su decoración invita a arreglar el mundo en voz baja.

- Sus miles de detalles en forma de revistas, jarras de agua, azucareros…

- La gente que allí trabaja es más que amable.

- Es una alternativa buena a los sitios saturados de amantes de mojitos a nueve euros.

- Su carta de tés que empieza y parece que no acaba.

- Hay dulce y salado.

- Admiten perretes buenos.

No os lancéis a contestar sin pensar la respuesta: mientras, si me disculpáis, voy a seguir con su impresionante tarta de zanahoria.

la impresionante tarta de zanahoria

Mañana nos reiremos

25 abr

feliz

Recuerdo hace años (ya muchos la verdad), un fin de semana fuera de Madrid para celebrar una despedida de soltero que acabó de forma bastante accidentada sobre todo para un amigo mío y los tres que estábamos con él (4 descerebrados no suman 1 cerebro). Y hasta aquí puedo escribir.

Cuando volvíamos a Madrid el silencio imperaba en el coche contrastando radicalmente con el viaje de ida, que había sido todo risas y especulaciones por lo que prometían esos días. A medio camino, mi amigo, serio por lo que estaba por llegar en forma de bronca en casa y demás consecuencias, me miró y con una media sonrisa me dijo “¿sabes lo bueno? que dentro de unos años nos reiremos contando lo que nos ha pasado”. Asentí con la cabeza y sonreí porque tenía más razón que los ratones coloraos.

Hoy, que podemos no ver muchas veces la luz al final de tanto túnel, esa frase la llevo tatuada en mi memoria: porque es verdad, porque es así y porque la dijo mi amigo.

Mi Laurel

16 abr

La LaurelLa Laurel es una, pero hay mucho que descubrir, eso es lo que hace tan grande este pedazo de Logroño que quien no conoce y sabe de su existencia muere de envidia. La Laurel son bares de tapas pared con pared, complementarios entre ellos, porque uno de los secretos que le hace tan especial es que cada sitio tiene su pincho, su tapa estrella y lo mejor es descubrirla o beber en el intento.

Ahora me toca decidir a mi por qué sitios hacemos la ronda, mañana ya si eso, decides tú.

Como veo que hay hambre y hay que esperar al resto, empecemos en el Tío Agus (el bar) pidiendo un crianza, cientos de servilletas y su espectacular y homónimo Tío Agus (el bocadillo), y que chorree su salsa entre tus deditos para que el primer mordisco te descoloque y seas consciente de dónde estás ¡viva Logroño! (pensarás por lo bajini). ¿Te has limpiado bien? acábate el vino que hay que cambiar de tercio.

Ahora toca Juan y Pínchame y su brocheta de piña y langostino. No me mires así si aún no la has probado y si te encuentras entre los afortunados, sabes de qué te hablo. ¿Quién demonios le dio la idea para hacer ese pincho? ni idea, pero brindemos por su creador.

Giramos a la izquierda y nos dejamos caer rumbo al Sebas, un bar pequeñito en tamaño pero con unas ¿20? ¿30? ¿40? referencias de vinos por copas y una tortilla de patatas más que rica (con alegría riojana pa’ que pique). Disfruta con calma esta ronda porque hay que dejar sitio para lo que aún está por llegar y te puedo asegurar que con el paseo no te va a dar tiempo a que baje.

A unos escasos 15 metros tenemos Las Cubanas pero no te distraigas con lo que hay puesto en las pizarras de la pared, aquí hay un objetivo claro y no debes dejarte engañar: el cochinillo… perdón, quería decir “el bendito cochinillo”, con esa corteza crujiente, esa salsa para mojar pan (ni se te ocurra no hacerlo), esa carnecita tierna que hacen que con un buen Rioja, las penas sean menos y el gusto sea vuestro.

Parece que ya por hoy hemos terminado ¿no?. Pues te equivocas, es el momento de quitarnos esa poquitita de gula que aún nos queda (alabada sea) y cerrar la ruta en La Anjana con su pincho de bacalao con provolone que de ligero ni se nota y si eres de dulce, tienen unas bolitas de chocolate con crema de orujo que pueden quitarte el antojo.

Y ahora a tomar una copa y es bastante probable que si estás con gente de allí, el tema de la comida vuelva a salir: que nos hemos dejado este o el otro, que si los champis del Soriano, que si las bravas son mejores en El Jubera o en La Taberna del Laurel… pero eso ya será mañana y otro el que decida la ronda que hacer mientras, brindo por La Laurel y por mi gente de Logroño ¿y agua? la que lleve el vino.

Bonus track: no podía dejar de hacer mención al Perchas y su increíble oreja rebozada, porque está muy buena, es su especialidad y son del Atleti.

Spiderman se casa

10 abr

Imagen

Siempre he sido más de “Despedida de Soltero” que de “Resacón en la Vegas”, más fan de de Tom Hanks (cuando no se tomaba tan en serio) que del cansino de Zack Galifianakis, de burros drogados que de tigres despistados, en resumidas cuentas, más a favor de amigos que se acuerdan de ti que de otros que no recuerdan donde carajo te han dejado.

Han pasado ya unos días y mi cuerpo parece recuperado exceptuando mi morado ojo derecho (no, no fue por una pelea a altas horas de la noche, sino por un lápiz de ojos con aspiraciones a aguja de tatuaje y unos amigos que querían dejar una huella imborrable en mi ese día).

Estuvieron ellos y también ellas, porque después de tanto tiempo soportándome se lo merecían. Me dejé el sentido del ridículo en casa y los nervios de que podían hacer colgados del hombro. Hubo un disfraz, un horripilante disfraz de ¿Spiderman?, ajustado, MUY AJUSTADO, que seguramente haya provocado pesadillas en los niños que me vieron y una millonaria denuncia de Marvel por destrozar a su más emblemático personaje. Y como no, fotos y vídeos en los que se ha quedado grabada para la posteridad la conversación entre una señora soltera de 90 años y un servidor. Me pusieron algún chupito de JB de aperitivo y algún plato que no pude acabarme en la comida. Desaparecieron en un despiste y me los volví a encontrar en un salón con alguna que otra copa para tomar. Me regalaron un botella del impresionante Johnnie Walker Etiqueta Azul, del que media botella dimos buena cuenta allí mismo y el resto se verá. Y por supuesto más bares y más fotos con camareros y alguna laguna que a poquitos voy despejando. También algún baile y alguna resaca, pero en fin, nada que no te esperases de una despedida de soltero.

Y ahora hay un post dedicado a todos los que tuvisteis que apañar a los hijos, coger el coche, hacer maletas, recorrer kilómetros, tener ideas, darme abrazos buenos y por supuesto a los que lo quisieron y no pudieron. ¿Y el resto? creo que dormiréis mejor sin saber quién se esconde detrás de la máscara de Spiderman.

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