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Dos años después

12 Sep

pablo

Han pasado dos años ya, se dice pronto (yo he tardado menos de un segundo y medio en decir esa frase en voz alta). Dos años de ese bendito viernes  en el que, como buen hijo de autónomo, decidiste tocar la puerta una vez finiquitada la jornada laboral. Seguir leyendo

Aquella canción protesta

8 Jul

IMG_2539Puede que no recuerde aquella excursión como si hubiese sido ayer porque han pasado años (muchos) desde entonces y la memoria, además de un USB, es traicionera. Seguir leyendo

Me equivoqué.

24 Jun

brindo

«Nick, la vida es un camino lleno de espinas, y al que le toca la china, pues ya se sabe, a jorobarse, sanseacabó y a otra cosa mariposa»

Café Olé (Top Secret)

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Este es otro post más sobre niños

10 Jun

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Cierto, no hay día sin post sobre tener niños y sus consecuencias: los que ensalzan el valor de la maternidad, los de mujeres que ni de coña serán madres, los que te enumeran las razones para dar el pecho hasta los cinco años y los que defienden los bocatas de jamón a partir de los 4 meses, los lacrimógenos en forma de carta a quién ha venido o vendrá y los que se ríen de esto mismo, los que ponen la paternidad como la experiencia de su vida y lo que le dan su justa importancia…

Lo primero, mis disculpas por caer en lo mismo, pero es que lo tenía dentro y tenía que sacarlo

Durante estos meses de páginas en blanco fui anotando de forma totalmente anárquica mis primeras experiencias en esto de ser padre con la esperanza de que algún día escribiría sobre ellas. A pesar del tiempo, no he sido capaz de darles estructura como texto y he optado por hacer una lista, que siempre es más fácil de llevar y seguro que pasa mejor con estos calores.

  • «Cuando seas padre comerás huevos» decían, y se quedaban cortos. Hay días que por no hacerle un feo a mi hijo acabo comiendo las patatas rechupeteadas que me ofrece o el currusco de pan mordido que me mete en la boca a traición. Eso si, cuando en su plato hay cosas que me apetecen y el hambre empieza a llamar a mi puerta, agradezco horrores que me ofrezca media croqueta para apaciguar mis ansias.
  • Mis camisetas no han vuelto a ser las mismas, ahora en vez de cuello cerrado luzco escote cortesía de la curiosidad de mi hijo por ver de donde salen esos pelillos que asoman por el cuello…
  • … los mismos pelillos que se encarga de arrancar cuando el cuello de camiseta deformado se lo permite.
  • A la hora de hablar, los Minions a su lado son los reyes de la dicción: palabras ininteligibles que tratamos de adivinar a veces sin mucho éxito y que provocan el enfado del pequeño que te mira con cara de «¿en serio que no sabes lo que te estoy diciendo? si está clarísimo».
  • Un cuerpo tan pequeño es capaz de coger un resfriado y una vez superado, transmitir esos mismos virus mutados y acabar conmigo y su madre durante días. Es parecido a lo que sucede cuando empieza a comer sólido y lo expulsa ¿qué sucede ahí dentro hijo?
  • La sílaba MA es fundamental: repetida dos veces sirve para llamar a mi mujer, repetida dos veces mirándome a mi sirve para despistar, dicha de forma independiente muchas veces es una re-petición de que vuelvas  a hacer eso que le ha hecho tanta gracia un número de veces que es lo mas cercano al infinito que he podido estar.
  • Hay momentos en los que llamaría al padre Karras porque la dulce criatura parece poseído por un ser del inframundo: gritos, pataleos, lloros… Eso sí, una vez pasada la crisis, borrón y cuenta nueva, aquí no ha pasado nada y punto. Y le miras con cara de asombro ¿dónde se ha metido ese ser demoniaco de hace dos minutos?
  • La sonrisa de un bebé es lo más bonito del mundo, imagina por un momento que además es el tuyo.

Para cerrar y que sirva de conclusión, si alguien me plantease ¿darías la vida por él? mi respuesta sería tan sencilla como quitar los signos de interrogación de esta pregunta.

Volver, volver, volver

3 Jun

«Nos dejamos hace tiempo pero me llegó el momento de perder. Tú tenías mucha razón, le hago caso al corazón y me muero por volver.»

Vicente Fernández

Han pasado meses desde aquel último post y no sé si esperabas volver a saber de mi pero aquí estoy. Escribir estas líneas me está costando horrores y eso que llevaba días dando vueltas a lo que quería contar, me temo que meses de abandono no se pueden solucionar en una mañana, así que tendré que ir poquito a poco para no provocarme una lesión o tu odio eterno por hacerte perder el tiempo esta estupenda mañana soleada de junio en Madriz. Seguir leyendo

Una historia de amor que no gustará a nadie

11 Ago

thumb_IMG_1008_1024Todo empezó hace meses, un «te amo» en forma de pintada en la pared en el supuesto portal de la casa de ella. No era especialmente bonita pero el mensaje era directo, una declaración de amor que afeaba la pared pero que seguro que alegraba a la persona a la que iba dirigido. Seguir leyendo

Dos niñas

27 Mar

ellas

Dos niñas, una marroquí y otra española, hace cinco minutos no se conocían de nada. La primera llega cuando la segunda está plácidamente pintando con su pequeño universo perfectamente organizado. Durante unos minutos que para un adulto podrían ser horas, las dos permanecen en silencio hasta que algo tan universal como dibujar en un papel acaba siendo el punto de conexión de ambas que sin estridencias ni palabras grandilocuentes comparten para hacer más divertido el momento. Con colores, ideas, flores, coronas, varitas y conversaciones entre las dos la mañana transcurre plácidamente.

Y después no hacemos mayores y tontos

Abrir para cerrar

4 Feb

cierra esta tiendaAblación.

1. Acción y efecto de cortar, separar, quitar.

2. f. Der. Sacrificio o menoscabo de un derecho.

3. Separación o extirpación de cualquier parte del cuerpo.

Puede resultar contradictorio pero ese es el objetivo final de la primera tienda que abre para cerrar, una acción de World Vision que busca ayudar a las niñas que están en riesgo de sufrir la mutilación genital femenina en Malí.

250 artículos, 250 niñas. Cada vez que alguien se lleva uno de los productos de esta tienda, apadrina a la pequeña que está unida al mismo y entra a formar parte de su historia para hacerla más feliz, así de sencillo. Diferentes marcas han cedido sus artículos (Rita Von, Lomography, Wood Mood…) y jóvenes ilustradores su arte (Estela Pérez, Miriam Martínez, Coco La Coquette y Asier Armendareiz) para hacer realidad este objetivo, además durante la semana habrá talleres y conciertos para pequeños y no tan pequeños.

La tienda está abierta hasta el sábado 7 domingo 8 de febrero, así que ya ha llegado la hora de dejar de leer, abrigarte y acercarte a la calle San Vicente Ferrer 33 (Madriz), por cierto, que te pille lejos o el frío te haga perezoso no es excusa, puedes entrar en cierraestatienda.com para ayudar desde casa.

¿Nos ayudas a echar el cierre? #stopablacion

Adiós tristeza

13 Nov

Enrique

«Nunca se recibe sin dar nada a cambio,
yo daría mi vida por dormir en tus brazos.» 

-Enrique Urquijo-

Cada año esperaba que se publicase un nuevo disco suyo, ya fuese con su banda de siempre o con los Problemas. El mismo día del lanzamiento me plantaba en la tienda y con lo ahorrado salía con el disco en la mano, quitaba el plástico y lo abría, leyendo de camino a casa las letras de canciones que podía haber o no escuchado todavía.

Cuando llegaba a mi casa, daba lo mismo lo que estuviese puesto, yo me hacía dueño y señor del equipo de música. Colocaba el vinilo en el plato (con los primeros discos), o esperaba a que el lector de CD’s me dijese que ya estaba preparado. Leía las letras a la vez que escuchaba las canciones y me quedaba con fragmentos que yo no habría sido capaz de decir, pero sí de sentir.

En todos sus discos tenían una o dos canciones que, hasta hoy, todavía no me he cansado de escuchar. Contaba cosas que a mí me habían pasado y cómo me había sentido entonces, y me alegraba saber que alguien entendía mi tristeza a través de la suya, y la compartía conmigo.

Le escuché muchas veces en directo. Algunas veces me defraudó y me sentí como alguien al que le falla un amigo de toda la vida, pero cuando lograba conectar con el público, te olvidabas de los malos tragos pasados.

Conciertos en el “Caledonia” (ya desaparecido), en la “Sala Maravillas”, en el “Rincón del Arte Nuevo”… sitios pequeños donde la gente que estaba allí,escuchándole, sabía que había mucho más que Déjame y Sobre un vidrio mojado, que el tipo delgado de la guitarra acústica, tras cantar sobre alguien que tenía que empezar a cambiar de planes, podía bromear con una camarera o defender a un par de chicas de unos pesados que no sabían dónde estaban, ni quién les estaba diciendo que para charlar era mucho mejor darse un paseo por la calle Luchana.

Se fue de mala manera, y tardé algun tiempo en perdonar la forma, sin despedirse. Sentí rabia por darle argumentos a todos aquellos que le tachaban de triste (como si eso fuese un defecto), y que ahora le echaban en cara que siempre cantaba la misma canción.

Pasé algún tiempo sin poner sus discos, las radios se ocupaban de eso. En algunos casos eran homenajes sentidos y en otros eran obligados, pero uno de los más grandes fue uno espontáneo, en un bar de Madrid: cuando estaban a punto de cerrar, empezaron a sonar sus canciones, una tras otra, y la gente que quedaba se puso a cantar. Llegó la hora marcada por la intransigencia municipal y una canción quedó partida, pero nadie se movió del sitio, y los que estaban allí cantaron la canción sin música, como si de un concierto se tratase. Una vez acabada, todos brindamos por él.

Se fue y me nos dejó la canción que es el tema principal de la banda sonora de la vida que comparto con quién me ha dado lo mejor que nos ha pasado. Fueron muchos años después de su despedida y la escuchamos juntos para quedárnosla. Enrique tenía razón: continuará

 

Aquellos* días de septiembre

1 Oct

nonos Viernes 12 a las 18.24, llegaste y aunque venías avisando desde hacía 9 meses, aún no éramos conscientes de lo que se nos avecinaba. Nos miraste sin vernos y te vimos para no olvidarte. Te dejaron en la habitación para que aprendiésemos a ser padres habiéndolo sido ya, dueños de un carnet que te dan sin haber practicado ni un solo minuto y que dura toda la vida. Así empezaron aquellos días que cambiaron nuestro mundo y dieron comienzo al tuyo. Seguir leyendo

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