El Escaparate: honestidad brutal

27 Feb

carne y punto

Puede que pases al lado El Escaparate (María Panés 6, Madriz) y no te des ni cuenta de lo que ahí dentro se esconde: pocas mesas, no abre los fines de semana y para las cenas es necesario reservar antes.

La apuesta es arriesgada, producto muy bueno a su precio, tratado lo menos posible para disfrutarlo mucho. La persona que te atiende es la misma que te va a preparar la cena, Francisco Bononato, el dueño de este local que es capaz de nombrar con nombre y apellidos a cada uno de sus proveedores, ya sea el de la carne, los helados, el pescado o las cebollas. Nos confiesa que decidió no abrir los fines de semana para vivir y que si no hay reservas para la noche, no abre. Le gusta que el cliente sepa donde se está metiendo y que lo que paga al final de la comida lo merece.

Tiene carta de cervezas artesanales y la selección de vinos es totalmente diferente a lo que te esperas desplegando delante nuestro cada una de las botellas, hablando de ellas y de sus productores con total familiaridad y transparencia total en los precios.

La carta es corta pero llena de aciertos. La ensalada de berenjena ahumada y sardina en salazón parece algo sencillo pero nos sorprende con su potente sabor, los boquerones a la bilbaína son lomos crudos sobre los que vierte aceite, ajo y guindilla para que se hagan (deseando además que no se acabe el pan para mojar en ellos), los callos intensos y melosos, y el plato fuerte, la chuleta de vaca gallega de 90 días de maduración, que merece comentario aparte.

Llega a la mesa la pieza entera para que veas que no hay trampa ni cartón, la miras con admiración y salivando al tiempo de que vas dando forma a la promesa de lo que puede ser. Al cabo de un rato te la vuelve a traer junto con una báscula digital para que veas el peso final de lo que te vas a meter entre pecho y espalda y el resultado es espectacular: un chuletón crujiente por fuera y con carne de mantequilla por dentro a temperatura perfecta, una auténtica delicia para carnívoros de colmillo afilado que rematamos con unos helados traídos desde Logroño del que acaba de ser elegido mejor espacio dulce de España.

Y seguimos escuchando a Francisco Bononato hablar de los salmonetes que le traen recién pescados, de su filosofía de restaurante, de lo que le gusta que un cliente disfrute y entienda lo que él está haciendo y todos los que estamos en ese momento en la mesa compartimos una sonrisa de admiración y complicidad con él. Un placer haberte conocido.

el resultado

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: